un buen día me pediste
que no volviera a escribirte ningún poema
me amarré las manos
me entretuve en el jardín
inventé paisajes nuevos en nuestra isla
así no tendría que recorrer
/los caminos de siempre-sola
reescribí nuestra historia en silencio
hoy sigo pensando en las palabras
que no se convertirán en versos
para tu próximo poema
3 de septiembre de 2009
PROMESA
24 de agosto de 2009
BELLO OTOÑO
Amor mío,
debo seguir callando y no decir nada, debo.
Salí a fumar un cigarrillo y buscando silencio
encontré lluvia suave queriendo acariciar mis hombros
a un gato dorado con ojos oro caminando lentamente frente a mi puerta
diciéndome que no estoy tan sola.
Me di cuenta que esta soledad no es solo mía
que los árboles se mecen queriendo envolverme con su tristeza de otoño
que la lluvia que me envuelve nos quiere despertar
que la vida es hoy
que te amo como la primera vez
que sigo esperando con ansias tus besos
que cada reencuentro reafirmo lo dichosa que soy.
No hay soledad
cuando un gato me mira con ternura,
cuando la lluvia me recuerda tu pasión por la tormenta y el viento
cuando los árboles danzan a mi alrededor
cuando sé que estás presente
cuando quiero soñar y encontrarme entre tus brazos.
9 de julio de 2009
ESPEJISMO
ESPEJISMO
andaba buscando escribirte un nunca más
condéname entonces
no me leas en voz alta
no te pongas la careta de indiferencia
porque mi lengua aún te pronuncia
/recorridos en la espalda
que conviertes en asunto personal
que la poesía me salve de ti
28 de junio de 2009
En el tren...
pienso
que la señora en el subway
cree que su peluca descomunal es su mejor atuendo
que el ipod del quinceañero sentado a mi costado contiene un rap apasionado
que mis pies son mi mejor regalo
y que tu nombre me suena a desierto
19 de junio de 2009
A próposito del día del padre
Karla
Muchas personas dicen que habemos mujeres que nos toca el rol de mamá y papá y los hijos los ven como tal. Mi hija no me ve como papá y mamá, siendo madre soltera. El papá que la engendró tiene los calificativos de: ausente, de nombre, de procuraduría, de dotación semanal, de progenitor. Los detalles de su ausencia no sé si ya importan, ella a sus 12 años no lo entiende, ni lo entenderá, sabe que su papá no merece el amor que le tiene y lo ama. Lo piensa y anhela verlo un día, más a sus hermanos que a él mismo, porque tiene ella un corazón grande. Esclarezco que mi hija no carece de un padre, al contrario tiene varios papás que la aman. Estos hombres se comprometieron con su alegría y tristeza, con la vida de mi pequeña, esos hombres admirables son mi papá, mis hermanos Francisco y Víctor Ángel. Hace doce años y medio cuando estaba embarazada de mi chiquita le escribí una carta pidiéndole perdón porque no pude ofrecerle un hogar con su padre y madre. Muchos años después ella encontró la carta, la leyó y dijo que ella tenía el mejor papá: su abuelo Víctor. Ese señor que nos ama tanto, ese hombre que da su vida por la nuestra nos ha aceptado y apoyado siempre. Ese señor al que todos conocen por “Don Víctor” es el mejor regalo del día del padre a mi hija. Asimismo, el mejor regalo que le podemos ofrecer es amarlo y respetarlo porque se lo merece. Gracias papá.
©Karla Coreas
16 de Junio de 2006
7 de marzo de 2009
16 de febrero de 2009
sueño en azul
7 de diciembre de 2008
Lima en primavera
Perú
Me dijeron que Lima es gris, triste, amurallada y horrible. Encontré a Lima sonriendo, me saludó una tarde de primavera, no vi ningun muro, la encontré linda, llena de vida y esperando que se le escriban más poemas a sus balcones destartalados, a su afrodisiaco uvachado, a los pies de quien la camina maravillado, a los amantes que disfrutan de un chifita en cualquier cuadra, a este gato contento de caminar entre soles plantados en la tierra.
Karla Coreas
7 de diciembre 2008
10 de noviembre de 2008
CUANDO ES PRIMAVERA EN OTOÑO
me acerqué a la terraza en busca de silencio
pero los grillos cantan alegres
caen gotas de lluvia sobre mis hombros desnudos
el humo del cigarrillo no alcanza a calmar la angustia
zozobra que invadió mis huesos esta noche
ese coche estacionado de por vida en el patio de mi casa
sería el refugio perfecto
le temo a esta soledad
la que abandoné el día que escuché tu voz,
una tarde de junio cuando pronunciaste
por primera vez mi nombre
con sus cinco letras sonoras,
cuando un beso tuyo convertido en palabras
me envolvió entre tus piernas sin darme cuenta
me acerqué a la terraza para hablar con los pinos
y buscar en el cielo estrellado la certeza
que tus labios volverán a los míos y tus manos
correrán urgidas sobre mis muslos
cuando en una noche como ésta
nos amemos para siempre
me acerqué a la terraza, ilusa,
para hablar con el aire
que respira desconsuelo
para pedirle respuestas calma empatía





